viernes, 6 de octubre de 2017

Las clases de inglés de Bruno

¡Hola!

A raíz de la foto en la que os conté que Bruno estaba asistiendo a clases de inglés, he recibido un montón de preguntas sobre la escuela que hemos elegido, el método que utiliza… ¡Así que he decidido escribir este post al respecto!

Siempre me han gustado mucho los idiomas y lo cierto es que cuando me enteré de que había clases de inglés a partir de 1 año… ¡¡no lo dudamos!! Bruno empezó hace tres semanas y estamos muy muy contentos.



Pensar que puede empezar de tan pequeño en una escuela de inglés me parece un puntazo. En mi caso, que aprendí inglés ya en el colegio y francés y alemán ya a partir de bachillerato, he sufrido lo duro que es aprender un idioma “de mayor”. Espero que de esta forma el aprendizaje de los idiomas para Bruno (y sobre todo la pronunciación, que es lo que más lata da) le sea mucho más sencillo.

La escuela que hemos elegido es un centro Kids&Us que está cerca de nuestra casa. A las clases vamos Brunito y yo, ya que cuando son tan pequeños van acompañados de los padres, y la verdad es que lo pasamos genial. El protagonista de las clases es un ratoncito llamado Mousy que también tiene un año y a Bruno le encanta. Las canciones son muy bonitas, ¡la verdad es que no sé quién se lo pasa mejor, él o yo! Jajaja.

El método va desde el primer año hasta los 18 años y tiene una metodología que se asemeja a la manera natural en que se aprende un idioma. Vamos a clase un día por semana y después, durante el resto de los días, tenemos un libro y un cd de canciones que intentamos utilizar todos los días para completar el trabajo en casa, así como una app con más contenido.

Una vez llegamos a clase, la profesora comienza por repartirnos unos cojines y a continuación nos sentamos sobre ellos y empieza la clase. Durante la misma la profesora va sacando diferentes elementos de una caja y le va haciendo preguntas a Bruno sobre ellos: saca unos animalitos de peluche, unos patitos, unos bloques de construcción… Y además cada uno de ellos va acompañado de una canción. Luego aparece Mousy en escena y se realizan actividades en torno a él (por ejemplo, ponerle los pantalones de diferentes colores). Como padres también tenemos que participar aunque el protagonista es siempre el niño y la verdad es que la clase se me pasa volando (¡y me paso todo el rato babeando mirando a Brunito!).


Quizá lo que más me ha sorprendido es cómo Bruno va entendiendo ya determinadas cosas a lo largo de la clase. Mediante los gestos y las canciones está súper atento a cada momento. Y las canciones le tienen loco. ¡Es poner el cd y empieza a bailar!
Me gustaría que me contarais si conocíais este método, ¡e incluso si vuestros hijos han sido alumnos! Estoy deseando conocer vuestra experiencia.

Un abrazo! (y la semana que viene vengo con el post sobre la alimentación de Bruno)


Alma

domingo, 1 de octubre de 2017

¿Y si dijéramos adiós a los envases? Lush Creative Show 2017

¡He vuelto!

Las últimas semanas me ha sido totalmente imposible actualizar el blog. Desde que abrí Cookies and Dreams (aquí os lo cuento) no tengo un solo minuto en el día para dedicarme a nada que no sea trabajar, trabajar y trabajar (bueno, y a mi Brunito querido). De hecho hay días que casi no tengo tiempo ni para dormir!



Tengo escritos a medias varios posts, uno sobre la alimentación de Bruno ahora que ha hecho el año, otro sobre las clases de inglés a las llevamos a Brunito… pero nada, que no saco un hueco… ¡espero ponerme al día pronto!

A lo que iba.

En esa vorágine de cupcakes y cookies hace un par de semanas tuve la suerte de poderme escapar tres días a Londres con Lucas, Bruno y mi querida Gloria (que aunque muchos pensáis que es mi hermana, es mi amiga! Jajaja. Aunque sí, lo cierto es que nos parecemos bastante! Jajaja). El objetivo del viaje no era otro que disfrutar del Lush Creative Show (después de nuestra experiencia en el Lush Summit… ¿cómo perdérnoslo?).

La razón por la que me he animado a escribir este post es precisamente que las novedades del show me removieron por dentro. Todas ellas venían… ¡sin envase plástico!


Como sabéis en casa estamos muy concienciados con el medio ambiente: estamos obsesionados con el reciclaje, con la reutilización de envases, con el consumo de productos ecológicos… es más, hace un par de meses nos hemos comprado un coche eléctrico, ya que ahora tengo que bajar muchísimo a Madrid. También hace poco me sumé a la campaña de Greenpeace para limpiar los océanos de plástico y sabéis que colaboro a menudo con Ecoembes porque, la verdad, es un tema que nos preocupa en casa, y bastante. Incluso hemos comenzado a usar bolsitas reutilizables para los smoothies y yogures de Bruno. Estamos probando con los pañales de tela… ¡Todas las medidas nos parecen pocas!


Por eso me flipó tanto la propuesta de Lush en este evento. 

Vale que soy una fan a muerte y todo lo que hacen me gusta (y no, no me pagan, ¡no habría dinero que pudiera comprar el amor que tengo yo por Lush! Jajaja). 

Pero atreverse a dejar “al desnudo” sus productos más conocidos (Ro’s Argan, American Cream, etc.) me ha parecido muy valiente.

Las cremas han pasado a ser “sólidas” (y se convierten en una loción cuando las calientas un poco con la mano). Los geles de baño y los champús son ahora también sólidos, y descubren sus capacidades al ser mojados. Incluso los brillos de labios y los exfoliantes, que antes siempre iban envasados, ahora regresan “desnudos”.

El objetivo: reducir la utilización de plásticos en los envases. De acuerdo con estudios recientes en un futuro muy cercano habrá en los océanos más plásticos que peces… ¿es eso lo que queremos?


Lo cierto es que creo que todavía queda un largo camino por recorrer. Está claro que la eliminación total de los envases quizá no sea la solución (por ejemplo no es muy práctico si tienes que viajar ya que se pringa todo… y tampoco almacenar los productos “al desnudo” es tan sencillo). 

Sin embargo, me encantó ver que una marca tan grande como Lush se plantea una inversión tan grande en investigación de producto simplemente por intentar ser un poco más respetuosos con el medio ambiente (cosa que muchas marcas no harían). Creo que otra buena alternativa sería el plantear envases reutilizables (como las latas que tienen ahora para las barritas de masaje) y más esquemas como el que tienen con las mascarillas frescas (que te regalan una cuando llevas 5 botes vacíos).


¿A vosotros/as qué os parece la idea? ¿Es un tema que os preocupa? ¿Tenéis sugerencias o ideas a darme que nos puedan ayudar a reciclar en la vida diaria?

Besos y vuelvo muy pronto!

Alma

miércoles, 28 de junio de 2017

Portear en verano... ideas y trucos para sobrevivir al calor

Hola!!!

Han pasado muchas semanas desde mi último post, pero es que no me da la vida. He estado muy agobiada terminando mi nuevo libro (que saldrá en otoño) y ahora con la inauguración de Cookies&Dreams voy de cabeza!!

Pero quería hablaros de este tema y, ¡por fin! he podido sentarme a escribirlo!!!

Ha llegado el verano de nuevo y, con él, unas temperaturas asfixiantes. Y claro, nos ponemos la mochila de porteo a la espalda y… ¡¡¡horror!!! A nuestro calor corporal se une el de nuestro querido (pero calentido y sudoroso) bebé… ¡¡es como llevar la calefacción encendida!!

Mordisco de amor... ¿¿o será canibalismo?? jajaja.


El verano pasado nosotros ya lo vivimos con Bruno (ya sabéis que nació en agosto y comenzamos a portearle desde que tenía tan solo una semana) y hemos aprendido bastante en estos meses. ç

Os cuento por aquí algunas conclusiones a las que hemos llegado :)

En primer lugar, si estás decido/a a seguir porteando con la mochila que estabas usando, y no es una mochila específica de verano, lo ideal es que no lo hagas durante largos periodos con temperaturas muy altas, ya que el bebé se puede recalentar muchísimo. 

Sabéis que a diario usamos la Ergobaby Adapt (cuyo tejido es bastante gordito) pero cuando las temperaturas suben mucho (por encima de 28-30 grados) sólo la usamos durante ratitos muy cortos ya que Bruno suda muchísimo (y nosotros también). Igual nos pasa con la Boba 4g (en la foto) que es más fresquita que la adapt pero da bastante calor cuando las temperaturas son tan altas. Especialmente con bebés más pequeños hay que tener muchísimo cuidado. 


Por cierto, una recomendación muy útil si vais a hacer esto es lavar muy a menudo la mochila, ya que cogen muchos olores (e incluso se pueden decolorar por el sudor). 

Nosotros por eso tenemos varias mochilas, la verdad, porque cuando una está lavando estás vendido si no tienes una de repuesto. La gente piensa que es una exageración tener más de una, pero nosotros porteamos a diario, varias horas muchos días, así que sin mochila estamos perdidos. 

Un truco: al principio teníamos problemas para lo pero ahora usamos Sanytol Textil siempre al lavarlas para asegurarnos de que se quiten todos los olores y posibles restos de sudor (y babas, jeje). ¡Soy la loca del Sanytol!



Igualmente, respecto a las altas temperaturas, cuidado con el fular elástico y bebés muy pequeños. Da muchísimo calor en verano y no es conveniente si las temperaturas son muy altas.

Una opción más cómoda, si te gusta portear y lo haces mucho, es hacerte con alguna de las mochilas ergonómicas que hay con tejido especial para verano. Nosotros en su día compramos la Marsupi Breeze y nos vino genial cuando Bruno era recién nacido: es muy fresquita y fácil de poner.


Es cierto que ahora ya no la usamos porque Bruno pesa mucho (11kg) y no nos resulta tan cómoda (para leer más sobre esta mochilate invito a leer mi otro post sobre porteo), pero es una súper compra si vuestro bebé es pequeño.

Para bebés más mayores (normalmente a partir de 6 meses) existen mochilas de marcas como Ergobaby o Boba en tejido más fresquito. Nosotros tenemos echado el ojo a una… ¡ya os contaré!

Pero realmente, para mí, hay dos triunfadoras cuando llega el verano:

La bandolera de malla (la mía la cogí en El Último Koala). Es súper fresquita y permite llevar al bebé de manera ergonómica y súper fresquito desde recién nacido. Con ella te puedes bañar en la playa, puedes dar paseos… Es muy cómoda y, sin ser tan tan cómoda como una mochila, reparte súper bien el peso. Yo la uso con Bruno y estoy encantada. Eso sí, es MUY importante aprender a colocarla bien. Quizá ese es el único inconveniente, que es un poco lioso al principio porque hay que hacer “un asiento” con la tela y saberla plegar bien. Esto lo podéis ver en uno de los millones de videos de porteo que hay en youtube (o, mejor aún, si tenéis una tienda de porteo cerca, ir a que os lo expliquen).



Y para bebés que ya se aguantan sentados una maravillosa opción es la Kantan Net (yo la cogí en Kangura). Es igualmente fresquita y su punto a favor es que es súper fácil de poner: es como llevar un asiento incorporado y abulta poquísimo. Yo la llevo siempre en el bolso y me salva la vida cuando Bruno dice: "hasta aquí hemos llegado" y no quiere más carro.  El punto en contra: te obliga a sujetar la espalda del bebé en todo momento (lo que te hace que no tengas tanta libertad con las manos como la bandolera de malla).


Y hasta aquí todo lo que os puedo aportar respecto a portear en verano. 

¡Que las altas temperaturas no os impidan seguir disfrutando del maravilloso mundo del porteo!

Ah!!! Recordad también que cuando porteamos en verano hay que siempre proteger la cabeza de nuestro bebé del sol (o bien con la capucha que incorporan las mochilas o con un gorrito) y ponerle protección solar en brazos, piernas, cara y cuello. 

Un beso y pronto me tendréis de nuevo por aquí :)

Alma