jueves, 30 de marzo de 2017

Viajar con bebés en avión ¿cómo nos organizamos? (y #sellodecalidad Cabifybaby)

Hola!

Por fin os traigo el post sobre viajar con bebés, con el que espero contestar a muchas dudas que me preguntáis en rrss y por email. Además al final del post os cuento mi experiencia con el #sellodecalidad Cabify Baby organizado por Madresfera.

Ya habéis visto, por los videos que subo a youtube y por mis fotos de instagram, que Brunito ha viajado mucho en sus primeros 7 meses de vida. Londres, Barcelona, Bilbao, Viena, Salzburgo, Qatar, Emiratos Árabes… Sé que hay gente que se lleva las manos a la cabeza, que nos dice que estamos locos, pero para nosotros era (y es fundamental) compartir todos esos viajes y momentos con Bruno. ¡Ahora que le tenemos en nuestras vidas ya no queremos separarnos de él para nada!

Como no tiene mucho sentido que os cuente viaje a viaje, ya que los habéis visto en youtube (y si no, podéis verlos aquí), quería contaros, en general, cómo lo hacemos para viajar en avión con Bruno.

En tren y coche es más habitual, así que eso, de momento os lo ahorro, jaja!

La planificación del viaje es la parte más importante cuando viajas con bebés en avión. Hay que tener todo súper organizado.



Ya no es como cuando viajábamos solos, que con tener el vuelo y el hotel lo demás daba igual. Ahora hay que planificar los desplazamientos entre el aeropuerto y nuestra casa, aeropuerto – hotel, hay que elegir el hotel y su situación en la ciudad respecto a las actividades que queremos hacer… Básicamente hay que llevárselo todo estudiado de casa.

Una de las primeras cosas a tener en cuenta es el tema de la documentación. Para viajar fuera de España hay que sacar el DNI al bebé (y el pasaporte si es fuera de la UE). Hay que pedir la cita con tiempo porque, al menos en Madrid, suele estar todo completo, así que mejor no dejarlo para el último momento. Por supuesto además habrá que investigar si es necesario algún visado y dónde se obtiene. También es fundamental tener muy claro todo el tema de la sanidad en el destino elegido (¿hace falta sacar un seguro? ¿vale con la tarjeta sanitaria? Etc.) Aunque no tiene por qué ser necesario, puede que justo un mal catarro o una fiebre inesperada nos obligue a ir al médico, y mejor saber cuál es la situación ya desde aquí.

Respecto al momento reserva del viaje en avión: hay que recordar que los bebés, aunque vayan en el regazo de su mamá o su papá, pagan billete. En algunas compañías pagan una tarifa plana de bebés, en otras un porcentaje del vuelo de sus padres... ¡Ojo! Si viajas sola/o con dos menores de dos años, además de tener mi admiración más absoluta, jeje, tienes que llevar la sillita del coche, homologada, y uno de ellos tendrá que sentarse en ella a tu lado y el otro irá en tu regazo. El bebé que vaya en la sillita, aunque sea menor de 2 años, normalmente tendrá que pagar la tarifa de niño.


Ojo también al tema maletas. Lo primero es revisar bien las condiciones de la línea aérea pero, normalmente, todas dejan facturar dos bultos gratis por bebé menor de 2 años. Y por bultos no me refiero a maletas sino a carro o cuna de viaje o sillita para el coche. Lo digo porque, normalmente, aunque eso se factura gratis, en muchas aerolíneas los bebés no tienen derecho a maleta facturada. Así que hay que leerse muy bien esa parte. Vaya, que no te van a dejar facturar el carro y una maleta para el bebé, sino que el carro lo facturarán gratis y la maleta tendrás que pagar si es que no figuraba en la reserva que estaba incluido.

Nosotros siempre facturamos el carro (en su bolsa) y, si llevamos la sillita para el coche, pues también. Para la sillita del coche no siempre te dan bolsa de protección, así que si es muy nueva o te da pena que te la rayen, mejor llevar algún tipo de bolsa para meterla. Normalmente te dan la opción de quedarte con el carro y llevarlo a la puerta de embarque, pero nosotros lo dejamos todo en el mostrador al facturar y ya nos movemos con la mochila por el aeropuerto, que es súper cómodo, la verdad.

Respecto al equipaje nosotros hemos descubierto que agrupar el equipaje en una o dos maletas grandes es lo mejor. Cuanto menos bultos, más fácil organizarse y menos posibilidad de perder cosas. Además, como os digo, el bebé no siempre tiene derecho a maleta facturada, por lo que hemos acabado viendo que es mejor meter sus cosas con las nuestras en una maleta enorme y chimpún! (vaya, que nuestras cosas al final casi no caben! jajaja. Los que habéis viajado con bebés ya sabéis cómo es esto!).

En los viajes cortos el bebé va sentado en el regazo del adulto pero en viajes largos (por ejemplo cuando fuimos a Doha y ahora que iremos a Boston-Washington) el bebé puede ir en cuna. Esto hay que reservarlo llamando a la aerolínea y no tiene un coste extra. Lo mejor es hacerlo lo antes posible porque el número de cunas disponibles es limitado. Pueden ir en la cuna siempre que no sea el aterrizaje o el despegue y, la verdad, duermen que da gusto (al menos a Bruno parece adormecerle el ruido del avión y duerme mejor que en casa). Ojo que hay límite de peso (sí. A nosotros pronto se nos acaba el chollo yo creo... ¡¡Brunito es enorme!!).


Respecto a la alimentación en el avión: se puede llevar desde casa la comida del bebé sin ningún problema, y pasarla por el control de seguridad. Quizá te hagan alguna prueba en el potito o en el biberón de agua (o si llevas biberón para leche, pues igual) pero no ponen problemas. No tengo mucha más experiencia en esto ya que hasta ahora Bruno sólo tomaba teta y ahora que además de la teta toma puré, pues el otro día en el viaje a Bilbao lo llevábamos hecho de casa ya caliente y sin problema. Pero supongo que incluso te podrán calentar el potito en el avión si hace falta.

Respecto al viaje en sí, es muy importante tener en cuenta que al bebé le molestan los oídos igual que a nosotros, solo que no sabe cómo aliviarlo, por lo que se recomienda que estén mamando (o bebiendo biberón) en el despegue y aterrizaje. Yo normalmente le doy pecho al despegar y aterrizar y no hemos tenido un sólo problema a ese respecto.

Es muy recomendable, además, llevarles juguetes, cuentos, distracciones... cositas para que se entretengan y no pasen un mal rato. Además así te evitas las clásicas miradas del resto de pasajeros! jajajaja.


Una vez aterrizados, para el desplazamiento al hotel solemos apostar por usar tren o metro, es lo más cómodo y te ahorras problemas si no has volado con sillita para el coche. En Londres por ejemplo el Heathrow express va de maravilla (aunque ojo con el metro que no siempre tiene ascensor!!) y en Washington hemos localizado ya el metro que tendremos que coger cuando lleguemos allí. Si no es posible, hay que planificar el transfer con tiempo, o el alquiler de coche, para que tengan la sillita indicada (o viajar con la sillita de bebé para el coche a cuestas). En nuestro caso sólo viajamos con la sillita de coche si en destino vamos a alquilar uno (como hicimos en Doha).

Sólo en una ocasión hasta ahora hemos probado con un transfer al hotel, que fue en Londres la última vez, y la verdad que dejó mucho que desear: la sillita estaba mal colocada tanto a la ida como a la vuelta (de hecho tuve que estar yo peleando con el conductor a la vuelta para poderla colocar bien) y, aunque era posible ponerla en sentido contrario a la marcha, en ninguno de los dos trayectos me dejaron ponerla así (para mi cabreo monumental).

Para evitar líos, por eso para los desplazamientos entre nuestra casa y el aeropuerto normalmente usamos nuestro coche, ya que vivimos fuera de Madrid (y lo dejamos allí en el parking de larga estancia, que con reserva previa sale súper barato). Otra opción, que no hemos usado aún, es reservar un taxi, siempre con tiempo, y confirmar al 100% que tengan la sillita de bebé correcta para la edad de nuestro bebé.

El otro día, sin embargo, probamos una alternativa que acaba de salir, el Cabify Baby, gracias a Madresfera que había organizado un #sellodecalidad: básicamente nos daban a algunos blogueros 30€ de crédito Cabify para poder probar su servicio nuevo "Cabify Baby" y contaros nuestra opinión en el blog. Yo me apunté y se me olvidó porque voy siempre de cabeza... Pues bien, finalmente lo probaron Lucas y Bruno in extremis porque yo tenía una grabación y se nos iba a caducar el crédito, jeje, pero finalmente lo probamos y os voy a dar mi opinión sincera.

En mi caso yo soy usuaria de Cabify desde hace ya tiempo porque muchas veces cuando tengo una grabación es el transporte que me ponen algunas de las productoras para las que grabo. Otras muchas veces me ponen taxi, lo digo antes de que alguien del gremio de taxistas se sienta molesto u ofendido por esta reseña sobre Cabify Baby, que sé que este es un tema delicado. Creo que el debate taxi - Cabify no es el que nos ocupa y es algo en lo que yo no voy a entrar ya que ni pincho ni corto, lo digo porque sé que en otros blogs está la cosa que arde. Yo tengo coche propio, por lo que realmente no uso de manera habitual ni una cosa ni otra, y creo que el debate ha de pasar porque se legisle todo bien y los usuarios sepamos a qué atenernos.

A lo que iba: para los que no lo conozcáis, Cabify es como un servicio de chofer personal, por así decirlo. Mediante una app puedes reservar un coche (de forma inmediata o para más tarde) con un precio bastante competitivo por trayecto. Los coches suelen ser nuevos y muy cuidados y además llevan wifi, agua, revistas y los conductores suelen ser bastante agradables. La verdad que para adultos está genial. Una de las cosas que más me gusta es que te cobran vía app, por lo que si te has dejado la cartera en casa, pues te soluciona el problema de volver a casa. El servicio de Cabify Baby no tiene coste extra (salvo que necesites más de una sillita, que entonces te cobran 5€ adicionales).

Nosotros reservamos un Cabify Baby para un trayecto Las Rozas - Madrid y especificamos en los comentarios que Bruno tenía 7 meses y que, por favor, la silla fuera adecuada para su edad y a contramarcha. Al día siguiente nos llamaban por teléfono, pocas horas antes del trayecto, para explicarnos que la silla era adecuada para su edad pero que no era a contramarcha. Creo que esto es un error ya que, aunque es verdad que Bruno ya pesa más casi 10 kilos y puede ir en una silla del grupo 1, por edad no debería hacerlo. La verdad es que esto es algo que considero que deben mejorar ya que la normativa nueva de homologación i-Size, que empezó a implantarse ya en 2013, busca que los niños viajen con seguridad hasta, como mínimo, los 15 meses con los sistemas de retención en sentido inverso a la marcha. Entiendo que las sillas son más caras pero la seguridad debería ser primordial en este aspecto. Siempre es mejor ir con sillita que nada, pero creo que apostar por sillas a contramarcha sería un punto extra para Cabify Baby.


La verdad que, aunque yo no estaba nada contenta con lo de ir a favor de la marcha, el trayecto lo hicieron tuvieron que hacer sí o sí Lucas y Bruno porque ya no tenían alternativa (yo estaba en una grabación y me había llevado nuestro coche) y les fue muy bien, la silla efectivamente era adecuada para el tamaño de Bruno (ya pesa más de 9kilos) aunque fuera a favor de la marcha (grrr), y el conductor fue muy agradable y no tuvieron ningún problema ni molestia. Lucas me contó, además, que en el maletero el conductor contaba con sistemas de retención infantil para niños más mayores. Sí que quiero reseñar, por contra, que a Lucas le dijeron por teléfono que esta silla valía desde 4 meses, pero yo creo que no sería muy recomendable para bebés más pequeños que Bruno. Habría que consultar si disponen de algún otro tipo de silla para bebés recién nacidos (supongo que algunos conductores tendrán del grupo 0), porque si sólo tienen estas y el bebé no sujeta la cabeza... Eso sí, para bebés más mayores, pues genial poder disponer de este nuevo servicio. En fin. Que si queréis probar Cabify Baby os dejo el código de descuento de Lucas: LUCASR11 para que os descuenten 6€ en vuestro primer trayecto. Y así me contáis si habéis dado con algún conductor con sillita del grupo 0 o, mejor aún, alguno que tenga silla a contramarcha hasta 15 meses!

En fin.

Que eso es todo por hoy!

Espero haber solucionado todas vuestras dudas y no dudéis en plantearme todas las que os surjan en los comentarios!!!

Besos!

alma




miércoles, 22 de marzo de 2017

¡Hoy va de carritos! Mi experiencia con el Bugaboo Buffalo, Bee3 y Runner (¡y mi obsesión por el nuevo Bee5!)

Últimamente me estáis preguntando mucho en redes sociales con mi experiencia con nuestro Bugaboo Buffalo, con el Bee3 que me prestaron y ahora con el Runner. Además os hablo un poquito del Bee5 que acaba de salir. 

¡Espero contestar todas vuestras dudas en este post! 

Como siempre, la opinión que os dejo en este post es la mía personal, según mi experiencia usando los carritos que menciono.


BUGABOO BUFFALO



Cuando elegimos el Buffalo antes de que naciera Bruno lo hicimos pensando en el carrito más estable y resistente de todos los que ofrece Bugaboo. Teníamos claro que queríamos que fuera de esa marca (todo el mundo nos la estaba recomendando, si bien todos nuestros conocidos tenían el Camaleón) pero nos parecía que el Camaleón no estaba pensado para aguantar el “trote” que queríamos darle. Así que elegimos el Buffalo. Es todoterreno y, aunque pesa un poco más que el camaleón, tiene como beneficios adicionales una mayor estabilidad y que se le puede cargar mucho más, tanto en la bolsa del carro como en la bandeja inferior.  En estos 7 meses lo hemos metido campo a través, por caminos, por ciudad, por la playa… y estamos encantados. Es súper cómodo para Bruno y, la verdad, que no se nota para nada si el terreno es irregular o si hay baches. Incluso cuando tenía un mesecito podíamos ir por cualquier camino y ni se enteraba. 



Además, nos hicimos con la bolsa de viaje, que nos ha resultado fundamental para cada vez que hemos volado con él (siempre lo facturamos) y también cuando llevamos mucho equipaje, para poderlo organizar mejor. Abulta mucho pero viaja seguro. Nos hemos acostumbrado a facturarlo y luego movernos con la mochila por el aeropuerto y, la verdad, es una gozada.

Eso sí. Desde luego no es un carrito para quien tenga coche pequeño (abulta bastante y en algunos maleteros puede que vaya un poco justo) y cuando lo metes y sacas del coche pesa bastante. Sin embargo yo no lo cambiaría por nada. Es robusto y súper estable! 


Como os decía, hemos viajado bastante con el carro, tanto en avión como en coche (a Londres, Cádiz, Bilbao…) y, sobre todo para viajes de avión que implican bastante equipaje, nos dimos cuenta de que necesitábamos una alternativa, ya que no en todos los transfers te pueden garantizar que puedas meter el carro en la bolsa, las maletas… etc etc etc.

BUGABOO BEE3 (y nuevo BEE5)

Por eso, de cara a nuestras vacaciones esta Navidad, para los viajes a Austria y luego a Emiratos Árabes, pedimos prestado el Bugaboo Bee3 y, sinceramente, nos enamoró. Es muy ligero, plegable y súper fácil de transportar (¡no pesa nada!). Sobre todo la bolsa de transporte es otro mundo… frente a la del Buffalo, que vacía ocupa como una maleta de mano, esta se pliega y ocupa menos que un neceser.


Es cierto que es menos robusto que el Buffalo y que, desde luego, no es la mejor elección si quieres meterlo campo a través o por terrenos irregulares, pero es fantástico para moverse en ciudad y, sobre todo, para viajar. Cabe en cualquier maletero, incluso sin desmontar. Creo que es el coche perfecto para la ciudad y para papás y mamás viajeros.


De hecho, estábamos pensando en comprarlo después de la magnífica experiencia con él… ¡y entonces sacaron el Bee5! Sí. Justo ahora han sacado la nueva versión. Aún no lo he podido probar pero estuve en la presentación en Madrid y salí enamorada. 

Tiene un montón de novedades: ya no hace falta adaptadores para los accesorios, la funda de la silla tiene una capa extra para que sea más acolchada, el arnés es más fácil de usar… Si no recuerdo mal, creo que tiene más de 100 piezas renovadas en comparación con el anterior.


Así que casi lo tenemos decidido y estos días estamos debatiendo el diseño Lucas y yo porque es una verdadera pasada. Hay cientos de combinaciones de colores a elegir, ¡puedes escoger hasta el color de las ruedas! Y encima hay estampados… 

Creo que pronto tendremos que ponernos ya en serio y decidirnos porque para el viaje a Boston lo necesitamos sí o sí!  Creo que sin duda, además del carro perfecto para la ciudad, es un carro fantástico como segunda silla cuando ya tienes un carro como el camaleón o el buffalo que son “palabras mayores”.

Mi combinación de colores favorita... ahora sólo me queda convencer a Lucas, jeje.


BUGABOO RUNNER

Y vamos con el Runner.

El Runner ha sido la última incorporación a la familia. Realmente en nuestro caso sólo nos ha hecho falta el chasis, que es compatible con todos los modelos de silla de Bugaboo (con adaptadores) y lo que hacemos es usarlo con la silla del Buffalo. El chasis cuesta 380€.

La edad recomendada para empezar a usarlo es los 9 meses pero realmente depende mucho del tamaño del bebé y de cómo sujete la cabeza. Bruno sujeta ya la cabeza perfectamente y pesa casi 10 kilos, así que nos dijeron que ya podía empezar a usarlo.


El Runner tiene tres ruedas, las tres fijas y con neumático real (sí, ¡puedes pinchar! Son como las de una bici pero en pequeño). Para mí ha sido toda una sorpresa. Estaba convencida de que me pesaría al correr, que me resultaría incómodo… y todo lo contrario. Ahora podemos por fin entrenar sin tirar siempre de abuelos. Desde que nos llegó hemos salido ya varias veces juntos Lucas y yo a entrenar, y Bruno se pega unas siestas que no veas. De momento hemos salido máximo 10 kilómetros, pero Bruno normalmente sigue dormido al llegar a casa así que mañana, que nos tocan 14km, saldremos con él de nuevo.

Lo más raro al empezar a correr con el Runner es que la dirección es fija, es decir, las ruedas no tienen posibilidad de girar. Esto pasa en todos los carros (buenos) de correr e implica que no puedes maniobrar como de normal, sino que tienes que apoyarte un poco sobre el manillar para que se levante la rueda de delante y así girar. Al principio resulta un poco raro pero en cuanto pasan un par de kilómetros lo interiorizas y es súper fácil. Además incorpora un freno de mano, como el de una bici, que resulta muy práctico cuesta abajo (así no va demasiado rápido) y uno de pie (¡como el freno de mano en un coche!).


Para mi el Runner ha significado un cambio fundamental en lo que eran mis entrenamientos ya que ahora no necesito necesariamente tener a alguien que cuide a Bruno mientras entreno, sino que se viene conmigo. Esto me da más libertad (antes estaba obligada a esperar a que Lucas estuviera en casa o a que mis padres pudieran cuidarle) y ahora puedo salir cuando quiera. Por otro lado, nos permite entrenar juntos a Lucas y a mi sin necesidad de llamar a los abuelos. Esto nos encanta ya que, como sabéis, nos conocimos precisamente entrenando, y siempre entrenamos mucho mejor juntos que por separado.

Mi objetivo es, sin duda, correr la Carrera de la Mujer en mayo con el Runner. De hecho, me estaba planteando correr la Media de Madrid con él, pero no consigo averiguar si está permitido o no, así que no voy a arriesgarme.

Y hasta aquí mi análisis de los carritos que he probado hasta el momento.

¿Vosotros/as cuál tenéis? ¿Estáis contentos? ¿Corréis con vuestro carrito?


Besos a porrón y hasta muy pronto!!

Alma 

jueves, 23 de febrero de 2017

¡¡Y llegó la alimentación complementaria!!



Bruno cumplió los 6 meses a principios de febrero y a día de hoy estamos ya metidos de lleno en la alimentación complementaria. Como me habéis preguntado mucho sobre cómo lo estamos haciendo, hoy me he decidido a escribir un post al respecto.

Antes de comenzar con la alimentación complementaria la verdad es que leí bastante. Sabéis que principalmente hay dos corrientes a día de hoy, la de los purés o la de introducir directamente los sólidos (o Baby Led Weaning). Esta última está ahora muy de moda y está claro que para los niños es divertidísimo poder ser ellos mismos los que manipulan la comida (y supongo que para la madre es menos coñazo que preparar los purés!).

En todo caso, yo he decidido empezar con los purés porque me da miedo que se atragante Bruno. Ya sé que me vais a decir que no se atragantan con el BLW, que el riesgo es mínimo, que se puede atragantar igual cuando sea más mayor… etc… pero como superviviente a un atragantamiento cuando tenía 5 años (no estaría aquí si mi padre no me hubiera desbloqueado las vías aéreas), aún recuerdo la sensación angustiosa de querer respirar y no poder… Y sinceramente no me quiero arriesgar.

Estoy dispuesta a ir introduciendo texturas poco a poco y a empezar con sólidos cuando le vea más mañoso… Pero ahora mismo me parece que es un tragón que se me va a atragantar sí o sí si le doy un trozo de brócoli!

Así que hemos decidido seguir al pediatra a rajatabla, confiamos mucho en él (hasta ahora nos ha sabido aconsejar muy bien y sentimos que ha acertado en todo con nosotros y con Brunito).


La verdad es que estamos teniendo una suerte brutal con Brunito… ¡¡es un comilón!!

Comenzamos primero por la fruta, siguiendo las indicaciones de nuestro pediatra. Las frutas que toma en sus purés, a día de hoy, son manzana, naranja, plátano, uva, mandarina y pera. He de decir que le chiflan todas, y más ahora que estamos empezando a meterle galletas también para que tome gluten. Toma entre 200 y 250g de papilla para merendar. ¡Le encanta!

Las hago yo en casa, siempre justo antes de dársela, aunque algún día nos ha tocado darle potito fuera de casa. A este respecto he de decir que me he vuelto un poco psicópata con todo esto y no paro de leerme todas las etiquetas de todo para ver qué es lo que realmente tienen lo potitos. ¡Es indignante! Hay potitos que pone 100% manzana y luego llevan espinacas, potitos que dice sólo fruta (y tiene nosesabecuántos añadidos)… ¡es una vergüenza! Me pasa igual con las galletas, ¡creo que se las voy a hacer yo en casa! No es por nada, pero acostumbrada a la repostería casera, en la que saber exactamente todo lo que estás comiendo en cada momento, esto de las galletas compradas para bebé no me gusta un pelo!

Por otro lado las verduras también las hemos introducido ya. A día de hoy ha probado patata, puerro, calabacín, zanahoria y calabaza. Y recientemente ya toma también pollo o ternera en cada puré. Como me habéis preguntado mucho, lo que hago es cocer al vapor las verduras (suelo hacer patata + puerro + calabacín o patata + zanahoria + calabaza) en suficiente cantidad para 4 potitos de 200ml. Ese día se toma el primero de los cuatro y conservo 2 en la nevera y el otro en el congelador. Así tengo cubiertos cuatro días y, cuando se acaban, ¡vuelta a empezar! Luego se lo servimos acompañado de un chorrito de aceite virgen extra.


Total, que seguimos con la teta, pero ahora a media mañana y a media tarde tenemos el momento cuchara y es súper divertido. Es un gustazo verle comer.

¿Y vosotro/as? ¿Cómo lo habéis hecho / estáis haciendo / queréis hacer? ¿Me recomendáis alguna marca de galletas para añadir a las papillas?


Besitos a porrón!

Alma




martes, 31 de enero de 2017

La Fiesta de Royal Bliss en Madrid


Hola!!

Ya estoy por aquí de nuevo :)

La semana pasada asistí a una súper fiesta en Madrid y como vi que generó muchísimo interés en Instagram he decidido contaros un poquito más por aquí cómo fue.


La verdad es que cuando me invitaron me hizo mucha ilusión: había leído que Royal Bliss era el primer producto nuevo que Coca-Cola lanzaba en 10 años… ¡y asistir a su “presentación en sociedad” me pareció lo más! Imaginad además mi alegría cuando me dijeron que podría asistir al día siguiente, de nuevo, ¡con uno de vosotros!


La fiesta fue una pasada, el montaje era increíble, estaba lleno de situaciones para sacar a los invitados de su zona de confort: una actividad olfativa, un pasillo rodeado por lluvia, una cortina de humo, un laberinto de luces… Todo inspirado en el hashtag que proponía la fiesta: #complicarseesmaravilloso. 


Por supuesto además tuvimos la posibilidad de probar Royal Bliss en todas sus variedades. Ya sabéis que Royal Bliss es una nueva tónica que tiene 8 sabores (yuzu, berry, orange, lemon, ginger ale…) de los cuales en la fiesta caté yo creo que casi todos. Es lo bueno de ir a una fiesta de este tipo cuando sigues con lactancia exclusiva: como tomaba la tónica sola, sin alcohol, ¡¡me pude tomar un montón!! 

Mi favorito fue el Berry, tiene un sabor increíble. Durante la fiesta, además, estuvieron sirviendo unas tapas creadas para la ocasión por el chef Javier Aranda, estrella Michelin 2014. Estuvo también pinchando Michael Calfan.


Otra cosa que me gustó mucho de la fiesta es que, a parte de muchas celebrities como Bustamante, Miguel Ángel Muñoz, Leonor Watling, etc… había muchos deportistas a los que admiro desde hace años. Asistió Juan Carlos Ferrero, Almudena Cid… o incluso Lydia Valentín, la medallista olímpica en halterofilia o Carolina Marín, medallista en bádminton. Verlas en directo con lo mucho que nos hicieron vibrar en los pasados juegos de Río fue una pasada.


Me preguntasteis mucho sobre el look que llevé a la fiesta. Todo lo que llevaba era diseño de mis diseñadoras favoritas de Gijón, las chicas de Apparentiashop, el pantalón Palazzo y el abrigo Munich con cuello desmontable.


Al día siguiente, como os comentaba, pude repetir la experiencia, esta vez acompañada de Ana, la ganadora del sorteo. Lo pasamos genial, la verdad. ¡Estoy deseando tener más oportunidades para asistir a este tipo de fiestas con vosotros!



Pues me despido ya por hoy.

Pronto vuelvo por aquí con más cositas!!

Alma

sábado, 21 de enero de 2017

Senderismo con bebés ¡¡es posible!!

Hola,

¡Ya estoy por aquí de nuevo!

Hoy os quería contar cómo fue nuestra experiencia haciendo senderismo con Bruno a finales de octubre, ¡cuando Bruno aún no tenía ni 3 meses! Sé que algún@s me estaréis leyendo y os echaréis las manos a la cabeza... ¿¿senderismo?? ¿con un bebé tan pequeño?

Bueno, por supuesto, hacer senderismo con un bebé es una decisión personal, habrá quién prefiera dejar al bebé en casa, cosa que es totalmente respetable, pero desde que Lucas y yo nos planteamos tener hijos la idea fue que los incluiríamos en todas nuestras actividades y nos adaptaríamos al 100% a sus necesidades.



Desde que nació Bruno, le estamos incluyendo al 100% en nuestra vida, y eso es exactamente lo que hicimos en Jaca. La verdad, os diré que fue una experiencia maravillosa. Disfrutamos cada paso junto a él y creo que cuando sea mayor le emocionará ver que le llevamos con nosotros a ver parajes tan preciosos.

Por otro lado, es muy fácil hacer senderismo con ellos cuando son tan pequeños: pesan poco y duermen mucho. En primavera queremos repetir la experiencia... ¡ya os contaremos qué tal!


¡Así que vamos con unos consejos e ideas por si os animáis vosotros también!

¿Cómo se organiza una salida de senderismo con un bebé menor de 6 meses? 
[Hablo de bebés menores de 6 meses porque es lo que hemos vivido... y porque a partir de los 6 meses cambian bastantes cosas: se les puede llevar a la espalda, hay mochilas especiales para montaña, hay que llevar alimentación complementaria...]

  • La ruta: hay que buscar rutas sencillas y, sobre todo, adaptadas al nivel físico de los padres. Es muy importante buscar rutas en las que el terreno no sea especialmente complicado ya que, evidentemente, no queremos caernos. En nuestro caso nos hicimos con un libro que recoge rutas para niños en el Pirineo Aragonés. Hay que planificarse bien: ¿habrá posibilidad de parar en el camino? ¿dónde podremos darle el pecho (o biberón, si es lo que le dais)? ¿hay posibilidad de dar la vuelta si nos cansamos o él está incómodo o quizá es circular? Mi recomendación es que busquéis al principio rutas de duración moderada y vayáis viendo qué tal os funciona, y ya después podéis ir aumentando.

  • La ropa: Hay que abrigar lo suficiente al bebé, sin pasarse, pero teniendo en cuenta que, aunque nosotros nos movemos (y pronto entramos en calor), él está quieto en la mochila. Es importantísimo ponerle un gorrito para el sol y asegurarse de que sus manitas van bien cubiertas. Si estáis en alta montaña el sol pega muy fuerte así que no nos podemos despistar. En nuestro caso además en las manitas le poníamos crema solar de bebés, porque a veces las saca despistado y no hay forma.
  • El portabebé y los bastones: por supuesto, hay que buscar un portabebé ergonómico. Nosotros fuimos en octubre por lo que hacía fresquito y nos fue muy bien con la Ergobaby Adapt. En verano quizá sea conveniente buscar una mochila más fresquita para evitar sudar en exceso. También se puede hacer senderismo con fular elástico o con un mei tai, etc. Lo importante es llevarlo bien ajustado para que mamá (o papá) y bebé estén cómodos. Eso sí, si el bebé es menor de 6 meses no se recomienda llevarlo a la espalda, y lo llevaremos siempre por delante mirando hacia nosotros (que es la posición más ergonómica). Al llevar al bebé delante (y más si pesa bastante, como es el caso de Bruno) es MUY conveniente llevar unos bastones para ayudarse en las caminatas. Nos ayudarán mucho en las pendientes, tanto en las ascendentes como en las descendentes y nos darán estabilidad en todo momento.
  • La mochila: Además del portabebé hay que llevarse una mochila bien cargada (que le tocará cargar a quien no lleve al bebé). Hay que llevar una muda o dos (por si hay fugas o por si ha sudado el bebé y es necesario cambiarlo...), toallitas, pañales, un cambiador portátil, gorro para el sol... y si no le dais el pecho, pues el biberón. A esto hay que añadir todo lo que puedan necesitar los padres: comida, bebida, barritas, crema solar... Vamos, ¡que es una buena mochila!

Y básicamente es eso todo lo que necesitáis para pasar un precioso día en la montaña en familia.

Próximamente un post sobre viajar en avión y planificar viajes con bebés menores de 6 meses :)

Besos a porrón!!

Alma

miércoles, 14 de diciembre de 2016

Unboxing Lookiero

Hola!

Ayer os enseñé en instagram mi caja de Lookiero y como despertó mucha curiosidad, ¡me he decidido a grabaros un unboxing! Es el primero que grabo... ¡a ver qué os parece!

Lookiero es un servicio de Personal Shopper online que he descubierto recientemente y que me parece súper práctico (sobre todo si tienes poco tiempo para ir de compras...¡cosa que me pasa a mí!). Yo hice mi primer pedido hace poco y lo recibí ayer. Me quedé muy contenta con la selección de ropa que me habían enviado, la verdad.

Para apuntarte rellenas un perfil con tus datos físicos, tus preferencias a la hora de vestir y tus necesidades, y un equipo de estilistas te manda cinco prendas y/o accesorios elegidos específicamente para tí. El envío tiene un valor de unos 250€ y sólo pagas por aquello que te quedas (puedes devolver todo aquello que no te guste sin pagar nada). Por el servicio de Personal Shopping te cobran 10€ mensuales, que no hay que pagar si te quedas con al menos alguna prenda.

Aquí os dejo el unboxing y un código de 10% de descuento (AOLOOKIERO) por si queréis probarlo vosotras también! El link a la web es: https://lookiero.es



Me despido pero os avanzo la temática de mi próximo post: excursiones de montaña con bebés menores de 3 meses!

Besos a porrón :)

Alma


lunes, 7 de noviembre de 2016

El suelo pélvico, los hipopresivos... ¡y mis ganas de volver a correr!

Hola!

He vuelto!

Como os prometí, hoy os voy a hablar del famoso suelo pélvico y de los (también famosos) hipopresivos. He tardado la vida en escribirlo, ¡es que no me da la vida! ¡Perdonadme!

Os diré que ya hemos entrado en el tercer mes de Bruno y la verdad es que es una gozada, se parte de risa a todas horas y a mí se me cae la baba... Eso sí, ¡empiezo a notar consecuencias del desbarajuste hormonal en mi cuerpo! Mi pelo empieza a estar más fino que nunca...¡argh! He empezado a usar a conciencia Roots de Lush con la esperanza de que la cosa mejore. También estoy notando menos elasticidad en la piel así que me quiero poner las pilas con la hidratación. ¿Vosotras tenéis algún truco al respecto?

Pero volvamos al suelo pélvico...

Digamos que, pese a que parece ser un tema bastante de moda, yo no me había interesado por el tema hasta que me quedé embarazada. Había oído hablar de ello en alguna web de running, pero bastante lío tenía por aquél entonces que si con los entrenos para los maratones, el trabajo y todo lo demás...



Fue en mis clases de yoga para embarazadas cuando por primera vez me hablaron de los ejercicios de Kegel y cuando empecé a leer sobre el tema me di cuenta de la importancia que tenia, sobre todo siendo corredora aficionada a la larga distancia, ya que correr es uno de los ejercicios que impactan bastante sobre el suelo pélvico. Además, los abdominales clásicos son súper dañinos también para el suelo pélvico y yo los había estado haciendo por miles... ¡ay madre! ¡tenía todas las papeletas para que me diera problemas!

Para quien no lo tenga claro, el suelo pélvico es un conjunto de músculos y de ligamentos que cierran la cavidad abdominal en su parte inferior y que sostienen la vejiga, la uretra, el útero y la vagina. Cuando se debilita pueden darse pérdidas de orina, prolapsos y un montón de molestias varias que mejor no tener que sufrir...

La realidad es que durante el embarazo y el parto el suelo pélvico queda bastante tocado, por lo que es muy importante trabajarlo antes del embarazo, durante y después.

En mi caso, he tenido suerte de no sufrir incontinencia ni durante el embarazo ni después. Mi única sensación extra fue que tras el parto cuando salía a caminar sentía mucho peso en la zona, como si algo no estuviera bien (que luego me enteré que era bastante normal, ¡pero menudo mal rollo tenía en el cuerpo!).

Lo cierto es que antes del embarazo nunca había ejercitado el suelo pélvico, pero durante el embarazo, como os digo, me puse a ello con los ejercicios de Kegel. (Si no sabéis lo que son, básicamente son unos ejercicios que se basan en la contracción del suelo pélvico. La sensación cuando se contrae es similar a la de "cortar el pis"... vaya, como cuando estás en un baño y no cierra el pestillo y te abren la puerta y paras de hacer pis de golpe! jaja. Son sencillos de realizar y basta con buscar un ratito cada día.)

Después del parto acudí de nuevo a la fisio que me había estado orientando antes del parto y empecé con la rehabilitación del suelo pélvico (que se puede comenzar nada más pasar la cuarentena). La buena noticia fue que mi suelo pélvico estaba bastante fuerte, pero había mucho trabajo por delante (trabajo que sigo haciendo).

Para ejercitarlo se puede hacer sin nada o usando algún dispositivo. Yo normalmente lo ejercito sin ninguna ayuda pero he estado probando el dispositivo Elvie, que me hicieron llegar para que lo pudiera probar, y me ha parecido muy chulo, la verdad (se conecta por bluetooth al móvil y te guía en una serie de ejercicios de Kegel).  Recientemente también me han enviado para que pruebe unas bolas chinas de Ammo London pero aún no las he podido probar ya que después del embarazo no está recomendado, pero si no estáis embarazadas creo que son de gran ayuda.

En todo caso mi recomendación es acudir a una fisio especializada en el tema para que te haga una valoración y te oriente en los ejercicios a realizar, tanto durante el embarazo como después del parto.

Además de trabajar el suelo pélvico, para la recuperación tras embarazo y el parto están muy recomendados los hipopresivos. Básicamente es como abrir las costillas pero sin respirar, en apnea. (Os recomiendo buscar en youtube algún video, es algo muy visual y fácil de entender). Con estos ejercicios se refuerza la faja abdominal y se disminuye la presión de los órganos internos sobre el suelo pélvico.

Yo los hago ahora todos los días, además de hacerlos en las sesiones con mi fisio cada 15 días y en las clases de hipopresivos a las que asisto en Las Rozas.

¿Mis sensaciones hasta el momento? La verdad que muy buenas. Ha desaparecido por completo esa sensación de peso que tenía en la cuarentena y cada vez noto que me salen mejor tanto los ejercicios de Kegel como los hipopresivos. Poco a poco todo está volviendo a su sitio.

¿Mi objetivo? En realidad es poder volver a correr sin arriesgarme a tener un prolapso o sufrir incontinencia en un futuro cercano.

Como ya parezco estar casi al 100% recuperada he empezado ya a correr. Me lo voy a tomar con calma para ir acostumbrando a mi cuerpo de nuevo poco a poco. Existen además unos dispositivos que se pueden usar durante los entrenamientos para sujetar "todo en su sitio" lo que es muy práctico.


De todas formas pronto os comentaré en otro post cómo está siendo eso de volver a correr y cómo me organizo para poder sacar media hora, para que no me duela el pecho... etc etc...

Espero haberme explicado bien y recordad mi recomendación: acudir a una fisio especializada en el tema para que te haga una valoración y te oriente en los ejercicios a realizar, tanto durante el embarazo como después del parto.

Besos a porrón!

alma


jueves, 27 de octubre de 2016

¡Y ya van casi tres meses de lactancia exclusiva materna!

Hola! He vuelto!
Tengo ya casi listo el post sobre suelo pélvico (aunque estaba esperando a que me viera la fisio esta semana para poderos contar aún con más detalle!). 

Pero antes quería hablaros de nuevo de la lactancia. Bruno y yo ya llevamos casi tres meses de lactancia exclusiva materna. Ya os hablé de cómo nos estaba yendo en un post anterior y hoy quería contaros un poquito más.


La verdad es que la lactancia sigue marchando muy bien. Bruno tarda mucho menos ahora en las tomas. Se duerme hacia las 22:30 y suele despertarse para hacer una toma en torno a las 4 de la mañana… Esa toma la hace tumbado junto a mi y ya nos quedamos fritos así hasta que suena el despertador para Lucas a las 7:45... ¡estamos durmiendo muy bien!

Además por el día está muchas más horas despierto, le encanta jugar en su gimnasio y sonríe un montón. ¡Es increíble cómo está cambiando!


En estos meses ha pasado un par de crisis de crecimiento en las que lloraba más y pedía pecho cada muy poco tiempo, pero es cuestión de estar tranquila y dispuesta a pasar más horas con el peque al pecho. Ya sabéis que en estas crisis lo que pasa es que el bebé quiere ajustar el flujo de leche a sus necesidades, y eso lo hace a base de mamar más. Creo que ahora nos toca la crisis de los tres meses... ¡yo ya estoy hecha a la idea!

Me ayudó mucho leer sobre el tema y si estáis empezando a dar pecho os recomiendo que lo hagáis, porque son días un poco estresantes en los que puedes pensar que se está quedando con hambre o que algo no va bien, y acabar dándole suplementos cuando lo único que tienes que hacer es darle pecho más a menudo. Ya sabéis... ¡siempre a demanda! así que si pide más... ¡¡pues más teti!!


Por cierto, os diré que usé el sacaleches por primera vez hace mes y medio y le preparé un pequeño biberón un día que tenía que hacer una demostración en Ikea por miedo a que le entrara hambre en ese ratito (aunque sólo me iba a separar de él 45 minutos! Jajaja). Pues bien. ¡Menudo fracaso! Igual que no le gusta el chupete, ¡no le gusta el biberón! No hubo forma... ¡Sólo quiere teti!



Otro tema que quería tratar era el de la importancia de cuidarse durante la lactancia. He recibido algunos emails preguntándome si iba a hacer dieta, cuánto entrenaba… Os diré que durante la lactancia hay que practicar ejercicio de intensidad acorde a la situación de cada mamá, y seguir una alimentación variada y equilibrada, es decir, que incluya todos los nutrientes necesarios mediante los distintos grupos de alimentos. Además, hay que tener en cuenta que la producción de leche materna conlleva un gasto extra de energía y nutrientes en esta etapa.

Por ello, mientras estés dando el pecho a tu bebé, se recomienda aumentar la ingesta energética en 500 kcal diarias y sobre todo mantenerte hidratada ya que el componente principal de la leche materna es el agua, y no beber los suficientes líquidos puede influir en la producción de leche y también en tu estado físico, dándote la sensación de estar (aún) más cansada.



Para ello, se recomienda que las mamás en periodo de lactancia consumamos, al menos, 2,7 litros de líquidos diarios, principalmente agua. De primeras puede parecer mucho, pero si introduces este hábito en tu vida diaria no cuesta acostumbrarse a beber agua cada vez que tengas un ratito, sin esperar a tener sed. Llevar siempre una botella de agua contigo cada vez que salgas de casa es de gran ayuda. Yo acostumbro a llevar mi botella de agua mineral de mineralización muy débil junto a las cosas del peque, y así, me aseguro de no olvidármela.

Pues me despido por hoy, espero que os haya gustado el post y os prometo que el próximo será, por fin, el del suelo pélvico. Os prometo que voy a intentar también hacer uno sobre hipopresivos, aunque me gustaría perfeccionar la técnica antes de hacerlo, la verdad!

Besos a porrón!

Alma